Archive for the ‘salsa’ Category

Nos la quieren dar con queso

25 febrero, 2014

banderillas_pesto

La ley del aborto o como legislar en coño ajeno:

Puede parecer coña, pero siendo, como soy, un coño coño (madrileño para más señas), no soy coño en criticar las coñas que suceden a diario en “Coñistan”.*

¡Coño ya!

*coño.
(Del lat. cŭnnus).

1. m. malson. Parte externa del aparato genital de la hembra.
2. m. despect. Chile. español (‖ natural de España).
3. m. vulg. Ven. tipo (‖ individuo).
4. adj. Chile y Ec. tacaño (‖ miserable).
1. interj. U. para expresar diversos estados de ánimo, especialmente extrañeza o enfado.

coña.

1. f. vulg. Guasa, burla disimulada.
2. f. vulg. Cosa molesta.

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Banderillas de cherrys al pesto de almendras

Tomates cherry
Queso tierno
Palillos o brochetas

Para el pesto:

Almendras crudas
Albahaca fresca
Ajo
Queso parmesano rallado
Sal
Aceite de oliva

Hacer el pesto poniendo en la picadora/batidora un puñado de almendras, un ajo o dos (al gusto) un par de cucharadas soperas de queso rallado, un manojo de hojas de albahaca y la sal. Añadir un chorro de aceite y picar/batir añadiendo el suficiente aceite para que el pesto nos quede a nuestro gusto (más o menos espeso).

Reservar.

Cortar el queso en dados y los tomates cherry por la mitad e ir ensartándolos alternados en los palillos.

Emplatar y decorar con la salsa.

Capricho dulce

13 abril, 2012

Creábamos un nuevo color de carmín cuando, por fin, nos decidimos a mezclar alientos, bocas y lenguas, con el ansia doble nacida de la expectación y lo prohibido.

Chocábamos como piezas de un rompecabezas que no cuadraban a la primera, que costaba encajar; huecos y volúmenes idénticos que no se guiaban por el instinto, que se estudiaban lentamente para encontrarse, finalmente, anudados.

Perseverábamos, con la fuerza de la constancia y con la sutileza que da la sabiduría propia en un cuerpo ajeno. Mediamos la urgencia, la fuerza, el ritmo; surgía, así, de una manera distinta el resultado cotidiano.

Como si de un vino suave se tratase, repetíamos. Copa tras copa hasta que el cuerpo no aguantaba ya, ebrio.

Y yo aquí, tan sobria desde hace tanto tiempo…

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Jalea o mermelada de vino tinto

Una botella de vino tinto
500 gr de manzanas
600 ml de agua
Azúcar
Una cucharadita de pimienta rosa y blanca en grano
Agar-agar en polvo (opcional)

Lavar y trocear las manzanas, corazón y piel incluidos.
En una olla poner a cocer las manzanas, la pimienta, el vino (usa un vino que beberías con agrado) y el agua.
Cuando rompa a hervir cocer destapado a fuego medio, para que vaya reduciendo, mientras las manzanas se cuecen hasta deshacerse. Aproximadamente 40-60 minutos.
Colar el resultado en un colador fino o con una muselina y medir el volumen de líquido resultante.
Poner el líquido a cocer de nuevo añadiendo la mitad de peso en azúcar por cada volumen de líquido (50 gr por cada 100 ml,…)
Cocer a fuego vivo removiendo de vez en cuando al menos durante 20 minutos si queremos hacer mermelada o hasta que espese ligeramente si queremos hacer jalea.

Si se quiere que el resultado final sea una mermelada, volver a medir el volumen de líquido y añadir el agar-agar en polvo según las instrucciones del fabricante.
Cocer 5 minutos más sin dejar de remover.

En ambos casos, pasar el resultado a tarros esterilizados y hacer el vacío, cociéndolos durante 30 minutos.
Dejar enfriar, etiquetar y guardarlos en una despensa oscura.

Tanto la mermelada como la jalea son un buen acompañamiento para quesos de todo tipo, carnes e, incluso, como parte del aliño de ensaladas.

“Bodas de plata”

9 marzo, 2011

Tal día como hoy, hace 25 años:
Ali, Musi y yo fuimos las únicas de nuestro curso que decidimos no ir a que los embadurnaran la frente de ceniza y nos quedamos en el patio del colegio despotricando de la iglesia.
De ahí surgió la amistad más duradera y una de las más profundas de mi vida.

Han pasado un montón de cosas, incontables novios y amigos, decenas de borracheras y resacas, muchas tortitas con nata en la cafetería de Saul, un puñado de ciudades y casas nuevas, de viajes para poder vernos, incluso llegan las futuras generaciones… Y sin embargo parece que fue ayer; porque hay cosas que no cambian, sólo mejoran.

Que las quiero más y mejor; y no digo más, que me pongo tierna…

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Crêpes suzette
Raciones: aprox 15 crêpes, 5 raciones

Para las obleas:
2 huevos
100 gramos harina
150 mililitros leche
aceite de oliva

crema pastelera (1/4 de la RECETA)

Para la salsa:
mantequilla
zumo de naranja
Cointreau o vino dulce

Preparar la crema pastelera* según ESTA receta. Y dejarla enfriar.

Preparar las obleas:
Mezclar los huevos batidos, la leche y la harina hasta que quede homogéneo.
Calentar una sartén al fuego y aceitarla con una gota de aceite.
Echar la cantidad suficiente para que cubra el fondo de la sartén en una capa fina.
Cuando esté cuajado, dar la vuelta y dorar por el otro lado.
Sacar, reservar y repetir el proceso hasta que se acabe la masa.

Cuando las obleas estén tibias, untarlas de crema pastelera y doblarlas en cuatro formando un triangulo.
Reservar.

Justo antes de servirlas preparar la salsa:
Disolver la mantequilla suficiente para cubrir el fondo de una sartén (a fuego suave).
Añadir las crêpes rellenas con cuidado para que no se rompan y dorar ligeramente por ambas caras.
Añadir un chorro generoso de cointreau o vino dulce y flambear.
Añadir el zumo de naranja (una naranja exprimida por cada 3 crêpes, mas o menos) y reducir.

Servir inmediatamente.

En la receta clásica se le añade azúcar a todos los procesos (tanto a las obleas como a la salsa), pero para mi es excesivo, para mi paladar ya están suficientemente dulces sólo con el dulzor que da la crema pastelera.

Si el amor es la respuesta…

14 febrero, 2011


Amar es no tener que decir nunca “lo siento”.
Contigo pan y cebolla.
Ama y haz lo que quieras.
Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.
Si Amas algo déjalo libre, si regresa es porque es tuyo, si no, nunca lo fue.
Quien bien te quiere te hará llorar.
Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor.
.
.
.
Y cientos de clichés más, la red está llena de palabras de amor prestadas.

Pero yo insisto en la frase que más me gusta; Si el amor es la respuesta… ¿puedes repetir la pregunta? (y supongo que la pregunta viene a ser algo así como… ¿qué narices se celebra hoy, con tanto corazoncito en forma de culo estilizado, tanto rojo y dorado, tantos ramos de flores, tanta sobredosis de azúcar?)

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Basmati con curry de cebollas.
Raciones: 4

Arroz basmati: 1 vaso
Agua: un vaso y medio
Una cebolla
Un vaso de nata líquida ligera o leche de coco
Aceite
sal
Una cucharadita de curry picante.

Limpiar y cortar la cebolla en juliana.
Ponerla a pochar a fuego medio-bajo, tapada, en una sartén honda con un poco de aceite. Salar ligeramente y remover de vez en cuando para evitar que se dore hasta que quede blanda y casi cocida.
Añadir el curry, mezclandolo bien con la cebolla y añadir la nata o leche de coco. Reducir a fuego suave mientras preparamos el arroz.
Lavar el basmati con agua fresca y la ayuda de un colador hasta que el agua salga limpia. Dejar escurrir.
Mientras el arroz escurre, poner al fuego una olla pequeña con un chorrito de aceite.
Añadir el arroz cuando el aceite esté caliente y darle unas vueltas para encamisarlo y que no suelte el resto del almidón mientras se cocina.
Añadir el vaso y medio de agua y un poco de sal, llevarlo a ebullición y dejarlo cocer a fuego suave, tapado y sin moverlo durante unos 12- 15 minutos, hasta que el agua se haya evaporado por completo.
Apagar el fuego del arroz y dejarlo reposar, tapado, un par de minutos más.
Apagar también en fuego del curry de cebollas y emplatar.

Se puede acompañar con nan, o con papads (unas tortas finas y crujientes de harina de lentejas, que se encuentran facilmente en los supermercados arabes o hindús)

Lo mas simple

8 octubre, 2010

No estoy muy segura de porqué, pero cada vez más se me olvidan las palabras más sencillas: zapato, plan de pensiones, pandereta… son palabras chorras que consiguen que me aturulle, me ponga colorada y no consiga acordarme de cuales son las jodias letras que forman la palabra que describe lo que veo en mi cabeza con toda claridad y que responde a la descripción que puedo, sin problemas, explicar de corrido.

De vez en cuando me encuentro a mi misma, con cara de sorpresa ante mi anomía, intentando preguntar en el super ¿dónde están los “Frutos Secos Esos Que Salen De Los Pinos Si, Hombre, Esos Que Tienen La Cáscara Tan Dura, Pero Que Se Venden Pelados”? (sorpresa, rubor y explicación por lo bajo de que no me sale la palabra)…
– ¿Piñones?
– Eso mismo, piñones… mira que es sencilla la palabra… pues eso, qué ¿en qué pasillo están?
– Si es que tenemos todos muchas cosas en la cabeza (sonrisa indulgente y cabeceo). En el pasillo de los aperitivos, con los frutos secos, pasillo 3.
– Será eso… gracias.

Creo que estoy perdiendo neuronas… ayssss

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Salsa pesto

albahaca; fresca
ajo
aceite de oliva
piñones
queso grana o parmesano rallado; opcional

Lavar y limpiar la albahaca, desechando los tallos
Triturar las hojas de albahaca con los ajos, hasta que quede una pasta fina y homogenea.
Añadir aceite y mezclar bien.
Añadir los piñones machacados en granillo grueso y el queso (opcional).
Ha de quedar una pasta densa y homogenea. Nótese que no he indicado cantidades, dependiendo de los gustos podemos añadir más o menos de cada ingrediente hasta que encontremos la combinación adecuada a nuestro paladar.
Si no añadimos queso podemos añadir un poco de sal, para resaltar el sabor, pero no demasiada,

Aguanta 8-10 días en nevera, guardado en un frasco hermético. En el caso de la foto lo he utilizado para acompañar pasta, pero también va muy bien para arroces, patatas, pollo…