El músculo tonto

Todos tenemos, en el mejor de los casos, al menos uno. En mi caso son tantos que puedo hacer entradas en el blog suficientes como para que vosotros, hipotéticos lectores/cocinillas, cayerais en la tentación de cortaros las venas con el cuchillo de la mantequilla (útil como arma solo para atascar las arterias por su uso reiterado, no para cortar ni un capilar superficial).

Uno de mis músculos atrofiados tiene que ver con la comunicación verbal. ¡Dios, que angustia!. Me atasco, me aturullo antes, durante y después de cualquier conversación con extraños. Mi cara, sin embargo, debe de ser un poema, porqué mis interlocutores comprenden más claramente por mi expresión facial lo que quiero decir y lo que estoy pensando (normalmente: “¿Suena muy estúpido? ¿Habrá pillado el juego de palabras?… Vale, tía, ya has lanzado una referencia cultureta que no viene al caso…”. Mi monólogo interior es deprimente, lo sé. Aisss)

Por eso prefiero comunicarme por escrito: me da tiempo a pensar la mejor manera de expresar hasta las tonterías más superficiales. No descarto comprar una moleskine chula (porque una tendrá sus particularidades, pero siempre con estilo) para utilizarla a modo de interfono.

Otra opción es la que proponen en esta divertida conferencia sobre ilustración: Aprender por cabezonería y ensayo-error… y el interlocutor, ¡¡que sufra!!

—-

Galletas de hinojo y limón
Raciones: 30 ud

225 gramos mantequilla; a temperatura ambiente
160 gramos azúcar
1 huevo; grande
zumo de medio limón
ralladura de 1 limón
320 gramos harina
3 cucharadas soperas hinojo; fresco y picado
sal
Una copa de anís

Mezclar la mantequilla y el azúcar con las varillas hasta obtener una crema suave.
Añadir el huevo y el zumo de limón y mezclar bien.
Añadir la harina, el hinojo, la ralladura de limón y la sal, mezclando hasta que esté bien integrado todo.
Hacer uno o dos tubos/barras con la masa, envolverlos en papel film y la dejamos endurecer en la nevera al menos una hora.
Precalentar el horno a 200ºC y mientras, cortar la masa en rodajas iguales, de más o menos 1 cm.
Para perfumarlas un poco más y evitar que se peguen a la placa de horno, mojar la superficie con anís (con un pincel o spray de cocina), formando una película fina de licor sobre la que espolvorearemos un poco de harina.
Poner las galletas sobe esta película de harina perfumada separadas entre sí, porque crecen a lo ancho.
Meter al horno unos 15 minutos.
Sacarlas y dejar enfriar en una rejilla unos minutos para que no se humedezcan.
Guardar en una lata de galletas, porque los aromas son muy volátiles.

Anuncios

Etiquetas: , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: