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Cuando llevas un tiempo sin hacerlo

31 marzo, 2011

Volver a coger la bici tras el invierno es como estar con un tío nuevo, hay varias cosas a tener en cuenta:

– Empezarás con mucho ánimo y tendrás que volver a recordar los ritmos para no acabar agotada en el afán de llegar a meta cuanto antes.
– Ante la duda, recuerda que siempre es más divertido cuando estás encima y que los caminos conocidos son los mejores para no perderte; ya tendrás tiempo de experimentar más adelante.
– En las cuestas arriba acelera sólo al final o fijo que no llegas, y luego déjate caer en la bajada y disfruta de las vistas.
– Cuando llegues a casa, una buena ducha te quitará el sofoco y te dejará sólo el recuerdo lánguido en los musculos.
– Recuerda que al día siguiente te dolerá todo, aunque creas que no has usado algunos músculos… confia en mi, te dolerán. Pero es un dolor dulce que te recuerda el subidón de endorfinas; casi mola.
– El sillín está siempre más duro de lo que aparenta mientras montas, lo recordarás cada vez que te sientes.
– La gente dice que las agujetas se pasan mejor si tomas agua con azúcar, pero sin duda la mejor manera de evitarlas es volver a montar cuanto antes.

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Torrijas

leche
canela; en rama
cáscara de naranja
pan; de ayer
huevo
aceite; para freir
azúcar
canela; en polvo
ralladura de limón
zumo de limón

Cocer la leche con azúcar, canela y corteza de naranja a fuego lento y dejar que
se enfrie lentamente, para que se infusionen.
Cortar pan de ayer en rebanadas gruesas y bañarlas en la leche tibia, dejándolo reposar hasta que se empapen bien, pero no tanto como para que se
rompan al trabajarlas.
Batir los huevos.
Pasar las torrijas por huevo.
Freir en una sartén con abundante aceite a fuego medio.
Dorar.
Colocarlas sobre papel absorbente.
Hacer un caramelo perfumado con limón (azúcar + ralladura de limón + zumo de
limón) para acompañarlas, o rebozarlas en una mezcla de azúcar y canela en polvo.
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Se puede hacer gran cantidad y conservarlas sumergidas en un almíbar a base de
agua, azúcar y miel y guardándolo en la nevera ir sacándolas de este almíbar
cuando se vayan a consumir.

“Bodas de plata”

9 marzo, 2011

Tal día como hoy, hace 25 años:
Ali, Musi y yo fuimos las únicas de nuestro curso que decidimos no ir a que los embadurnaran la frente de ceniza y nos quedamos en el patio del colegio despotricando de la iglesia.
De ahí surgió la amistad más duradera y una de las más profundas de mi vida.

Han pasado un montón de cosas, incontables novios y amigos, decenas de borracheras y resacas, muchas tortitas con nata en la cafetería de Saul, un puñado de ciudades y casas nuevas, de viajes para poder vernos, incluso llegan las futuras generaciones… Y sin embargo parece que fue ayer; porque hay cosas que no cambian, sólo mejoran.

Que las quiero más y mejor; y no digo más, que me pongo tierna…

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Crêpes suzette
Raciones: aprox 15 crêpes, 5 raciones

Para las obleas:
2 huevos
100 gramos harina
150 mililitros leche
aceite de oliva

crema pastelera (1/4 de la RECETA)

Para la salsa:
mantequilla
zumo de naranja
Cointreau o vino dulce

Preparar la crema pastelera* según ESTA receta. Y dejarla enfriar.

Preparar las obleas:
Mezclar los huevos batidos, la leche y la harina hasta que quede homogéneo.
Calentar una sartén al fuego y aceitarla con una gota de aceite.
Echar la cantidad suficiente para que cubra el fondo de la sartén en una capa fina.
Cuando esté cuajado, dar la vuelta y dorar por el otro lado.
Sacar, reservar y repetir el proceso hasta que se acabe la masa.

Cuando las obleas estén tibias, untarlas de crema pastelera y doblarlas en cuatro formando un triangulo.
Reservar.

Justo antes de servirlas preparar la salsa:
Disolver la mantequilla suficiente para cubrir el fondo de una sartén (a fuego suave).
Añadir las crêpes rellenas con cuidado para que no se rompan y dorar ligeramente por ambas caras.
Añadir un chorro generoso de cointreau o vino dulce y flambear.
Añadir el zumo de naranja (una naranja exprimida por cada 3 crêpes, mas o menos) y reducir.

Servir inmediatamente.

En la receta clásica se le añade azúcar a todos los procesos (tanto a las obleas como a la salsa), pero para mi es excesivo, para mi paladar ya están suficientemente dulces sólo con el dulzor que da la crema pastelera.