Momentos embarazosos

No se me despinta la vez que me crucé con un conocido lejano a la entrada de metro: venía hacia mi con los brazos abiertos, una sonrisa de oreja a oreja y el paso acelerado.
– Bueno, – pensé – , igual es que yo le caigo mucho mejor a él que él a mi; ¡Qué demonios! -, y le abrí los brazos dispuesta al achuchón… por su cara de espanto y la mirada fugaz por encima de mi hombro me di cuenta en el último segundo que la receptora real del abrazo venía dos pasos tras de mí y con mi mismo gesto acogedor. Casi estuve por decirle algo como “A la cola, guapa, que no me dan un buen abrazo todos los días…” pero mi natural timidez y el escarlata de nuestras tres caras me disuadió.
Francamente apenas recuerdo qué nos dijimos, porque hubo una breve conversación, eso seguro; pero creo que ha sido borrada por mi memoria selectiva.

O aquella que una cajera del hipercor me tuvo veinte minutos (os lo juro, 20) intentando encontrar qué parte de la caja de condones que acababa de comprar era la que pitaba. La pobre lo pasó fatal, estaba apuradísima y colorá (pasó de un leve rubor a un color remolacha subido), se le formó una fila impresionante que seguía con mucho interés las evoluciones de la dichosa cajita.
He de reconocer que lo pasó peor ella que yo; yo estaba muerta de la risa todo el rato pensando en la escena típica de las pelis, esa en la que el prota va, medio de incógnito, a comprar condones a la farmacia yanqui y preguntan el precio por megafonía y se entera todo el mundo…
Al final fue genial, porque la pobre mujer no encontró que narices era lo que pitaba y llamo a un guardia de seguridad para que me escoltara hasta la salida y disuadiera al resto de los securatas de tratarme como a una robagallinas cualquiera cuando aquello, una vez más, pitara…
Es la vez que más satisfacciones me ha dado una caja de doce, fijo.

——————-

Mermelada de remolacha

1 Kilo remolacha
0.5 Kilo azúcar
2 limónes
agua
hinojo; en conserva, cantidad al gusto

Limpiar y pelar la remolacha.
Cortarla en lascas y cocerla hasta que esté tierna.
Escurrir, triturar junto a los brotes de hinojo (vienen ya cocidos) y reservar.
Hacer un almíbar cociendo el azúcar en un poco de agua (lo justo para que el agua cubra el azúcar) y dejándolo cocer hasta el punto de hebra.
Añadir el puré anterior y el zumo de dos limones.
Dejar cocer, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera, hasta que espese y la mermelada se separe del fondo al remover.
Rellenar los tarros y hacerles el vacío.
Dejar enfriar, etiquetar y guardar en la despensa.

Anuncios

Etiquetas: , ,

Una respuesta to “Momentos embarazosos”

  1. DIY « RegimenAbierto Says:

    […] con un mínimo esfuerzo, podemos comer productos caseros y sorprendentes a un tiempo: mermeladas de verdura, yogures, congelados caseros, postres […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: