La única ley a tener en cuenta

Esa primera cita a solas con un chaval que me gustaba muchisimo y a mi, la reina del zapato plano, no se me ocurre otra que ponerme unos taconazos del diez, finos, monisimos y además prestados.

Primer bar, primera copa y todo bien, en vertical. Salimos a por la segunda y yo, que iba embobada hablando con él, no veo que se me acaba la acera ni el escalón a la carretera… conclusión: ¿os acordáis de esos dibujos animados en que, de repente un personaje desaparece tragado por un agujero en el suelo marca Acme? Pues eso.

No se me olvidará en la vida la cara de asombro que puso al ver que tras un parpadeo yo ya no estaba allí y oir un quejido lastimero a la altura de sus rodillas. Esgince al canto, mi ego por los suelos (más que yo misma) y cita terminada…

Desde entonces, con él o sin él, ya no soy la misma. He descubierto que la gravedad funciona y que soy muy, muy patosa..

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Magret de pato a la pimienta con puré de castañas y zanahorias glaseadas
Raciones: 2

Magret de pato:
1 magret de pato
sal
pimienta negra; molida

Puré de castañas:
50 mililitros nata; líquida
1 cucharada sopera azúcar
25 gramos mantequilla
100 gramos castañas

Zanahorias glaseadas:
2 zanahoria; tormeada
agua
azúcar
aceite

Para las zanahorias:
Pelamos y torneamos las zanahorias de manera que queden pequeñitas.
Ponemos a fuego lento una cazuela con las zanahorias, agua, azucar y aceite.
Cocemos hasta que el agua se consuma, se terminen de hacer en el aceite y se caramelicen las zanahorias (quedan casi rojas).
Es el proceso que lleva más tiempo, así que es conveniente empezar a cocinar por aqui.

Para el puré de castañas:
Hervir, enfriar y pelar las castañas o usar castañas en almibar, bien escurridas.
Poner a cocer la nata con el azúcar (o no si usamos castañas en almibar) y la mantequilla.
Añadir las castañas limpias y escurridas.
Cocer durante unos minutos.
Retirar y triturar.
Mantener caliente al baño maría hasta el momento de servir.

Para el magret:
Acanalamos el magret por la parte de la grasa, cortando a cuchillo sin llegar a la carne y haciendo un dibujo de enrejado.
Ponemos una sartén limpia, sin aceite, a fuego muy fuerte.
Salpimentamos el magret poniendo la pimienta por la parte de la carne y cubriendolo totalmente (no pasa nada si nos pasamos de pimienta, porque una vez cocinado no molesta en absoluto ni queda demasiado picante).
Lo ponemos en la sartén muy caliente por la parte de la grasa unos 3 minutos y a fuego muy fuerte.
Bajamos el fuego a una intensidad media y cuando esté dorado le damos la vuelta y cocinamos 2-3 minutos más en su propia grasa, salseando mientras tanto.
De esta manera queda el magret muy poco hecho en el interior (es su punto ideal); si los comensales no están acostumbrados o prefieren la carne al punto sacamos de la sarén, fileteamos y pasamos de nuevo vuelta y vuelta los filetes por la sartén

Para presentarlo lo cortamos en filetes, acompañamos con el puré de castañas, salseamos con la propia grasa del pato que ha quedado en la sartén y añadimos las zanahorias glaseadas.

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